En una jornada de señales mixtas para el sector energético, las acciones de YPF capturaron la atención de los inversores al cerrar en 36.46 USD, una apreciación del 1.39% según datos de Polygon. Este movimiento refuerza una clara tendencia alcista en el corto plazo, acumulando una ganancia semanal del 2.68%. A pesar de esta reciente fortaleza, el panorama mensual revela una mayor estabilidad, con un avance de apenas 0.08% y una cotización que ha oscilado entre un mínimo de cierre de 34.06 USD y un máximo de 37.25 USD.
El desempeño de la petrolera argentina se destaca notablemente en el mapa global y regional. Mientras gigantes como ExxonMobil y Chevron registraron avances semanales del 2.01% y 0.79%, y Shell lo hizo en un 0.74%, YPF los superó. La compañía también se desmarcó de la tendencia negativa de sus pares regionales, como la brasileña Petrobras, que cedió un 1.11%, y Pampa Energía, con una caída del 0.94%. Este rendimiento superior se produce mientras el debate económico global, subrayado por la reciente concesión del Premio Nobel de Economía 2025 a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt, se centra en las fuentes del crecimiento a largo plazo, un eco de la apuesta que algunos parecen estar haciendo por el potencial de YPF.
La fuerza impulsora detrás de este optimismo no proviene de anuncios corporativos recientes, sino de un análisis profundo de sus fundamentales. Los inversores parecen estar valorando la robusta capacidad de la compañía para generar negocio, con ingresos totales que ascienden a 18.49 mil millones USD. Esta impresionante facturación se traduce en una ganancia bruta de 4.62 mil millones USD y un resultado operativo de 1.01 mil millones USD, confirmando la rentabilidad de su negocio principal. Sin embargo, esta fortaleza operativa se diluye en el camino hacia el resultado final, que arroja una pérdida neta para los accionistas de 462 millones USD, sobre un promedio de acciones básicas valorado en 39.24 mil millones USD.
El escenario para YPF se define así por una clara dicotomía entre su potencia operativa y su rentabilidad neta. La tesis de inversión dominante se centra en la maquinaria de la compañía, capaz de generar 18.49 mil millones USD en ventas, apostando a que los factores detrás de la pérdida de 462 millones USD son transitorios o gestionables. El mercado, por ahora, está premiando el potencial de la operación por sobre el resultado contable. El gran desafío para la empresa, y el riesgo latente para los inversores, será demostrar que puede finalmente convertir su sólida actividad comercial en una rentabilidad sostenible que llegue al bolsillo del accionista.