Empecemos por la soja, la reina de la mesa de los argentinos. A pesar de un vaivén inicial, los precios se mantuvieron firmes durante toda la semana, cerrando en unos sólidos 455.000 pesos por tonelada. Un verdadero bastión en un mercado que suele ser más volátil.

Quien sí dio un espectáculo digno de análisis fue la cebada. Arrancó la semana con un precio tentador de 200.000 pesos por tonelada el lunes 10 de febrero. Pero ojo, hubo un salto que nos hizo levantar una ceja: ¡pasó a 280.000 pesos el martes 11! Luego, como si fuera una montaña rusa, bajó a 200.300 pesos el miércoles 12, para luego estabilizarse en 200.000 pesos el resto de la semana. Un plato fuerte para los que siguen de cerca este cereal.

El trigo, por su parte, mostró cierta indecisión. Inició la semana en 190 pesos por tonelada, para luego subir a 194.500 pesos entre el miércoles 12 y jueves 13. Los días siguientes lo vieron fluctuar ligeramente, cerrando en 192.800 pesos el viernes 18. Nada drástico, pero para tener en cuenta.

En cuanto al maíz, la noticia es la estabilidad. Se mantuvo inamovible en 185.000 pesos por tonelada durante toda la semana. Un relojito en medio de los movimientos de sus pares.

Finalmente, el girasol también eligió la calma. Con un precio de 340.000 pesos por tonelada desde el martes 11 hasta el jueves 13, dio un pequeño salto a 350.000 pesos el viernes 18, y se mantuvo ahí hasta el cierre de la semana.

En resumen, mientras la soja y el maíz marcan una tendencia de firmeza, la cebada y el trigo nos regalan movimientos que exigen atención. ¡Seguiremos informando sobre el pulso de nuestros cereales!