La jornada de hoy, viernes 19 de febrero de 2026, se presenta desafiante para la región de Santa Fe, con un pronóstico que anticipa un temporal marcado por la probabilidad de lluvias intensas y una elevada sensación térmica. Desde las primeras horas de la mañana, la humedad se hará sentir con fuerza, y si bien la temperatura mínima registrada es de 23.4°C, la sensación térmica trepará hasta los 25.5°C, anticipando un ambiente bochornoso.
El pico de la jornada se alcanzará con una temperatura máxima prevista de 27.7°C, pero es la sensación térmica la que marcará el verdadero calor, pudiendo llegar a los 32.4°C, haciendo que el día se sienta considerablemente más sofocante.
El principal foco de atención meteorológica se sitúa en la franja horaria de las 11 de la mañana. Las probabilidades de precipitación alcanzan un alarmante 83%, lo que sugiere que las lluvias no serán una mera llovizna, sino que podrían ser de gran magnitud. En caso de que se desaten las tormentas, se espera un acumulado de precipitación de 65.6 mm. Esta cantidad es significativamente alta, superando los promedios históricos para esta época del año en Santa Fe, donde febrero suele caracterizarse por temperaturas cálidas y la posibilidad de chaparrones aislados, pero no por precipitaciones tan concentradas y voluminosas. La altísima probabilidad de lluvia para el mediodía hace indispensable tomar precauciones y revisar la infraestructura para evitar anegamientos.
Por otro lado, el índice de radiación ultravioleta no representa una amenaza significativa durante la mayor parte del día, con un máximo esperado de 2.65. Incluso en condiciones de cielo despejado, el UV Index máximo no superará los 8.45, lo que se considera moderado. Sin embargo, la nubosidad y la presencia de tormentas intermitentes mantendrán estos valores controlados.
En resumen, la región de Santa Fe debe prepararse para un día de considerable inestabilidad atmosférica. Se recomienda mantenerse informado sobre los partes meteorológicos locales, asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y prever posibles cortes de energía o interrupciones en el transporte debido a la intensidad de las precipitaciones pronosticadas. La imprudencia ante este tipo de fenómenos climáticos puede tener consecuencias graves.