Este último día del año, 31 de diciembre, los tucumanos vivirán una jornada típicamente veraniega, marcada por el intenso calor, una elevada sensación térmica y la posibilidad de algunas precipitaciones durante las primeras horas del día. Se recomienda mantenerse hidratado y planificar las actividades al aire libre con precaución.

La jornada comenzará con los cielos parcialmente nublados y una temperatura mínima que rondará los 20.1°C. La principal nota de la mañana será la inestabilidad: existe una probabilidad del 50% de que se registren algunas precipitaciones aisladas cerca de las 6 de la mañana. En caso de ocurrir, serían de escasa intensidad, acumulando apenas 1.1 mm, lo que podría traer un breve y bienvenido alivio a la pesadez del ambiente, que se sentirá con una térmica matutina de 22.1°C.

A medida que avance el día, el sol se impondrá y el termómetro ascenderá rápidamente. Se espera que la temperatura máxima alcance los 30.5°C. Sin embargo, el factor clave de la tarde será la alta humedad, que disparará la sensación térmica hasta los 35.1°C, configurando una tarde de verdadero bochorno.

¡Atención! El índice de radiación ultravioleta alcanzará un pico de 9.85, un nivel considerado muy alto. Se recomienda extremar las precauciones, utilizando protector solar de alto factor, sombreros y buscando la sombra, especialmente en las horas centrales del día, entre las 11 y las 16.

De cara a los festejos de Año Nuevo, las noticias son alentadoras. El pronóstico indica que la inestabilidad se disipará por completo hacia la tarde, dando paso a una noche cálida y húmeda, pero sin lluvias. La temperatura se mantendrá agradable, ideal para quienes planean el brindis de medianoche al aire libre.

Este panorama meteorológico se alinea perfectamente con las condiciones promedio para fines de diciembre en la región, una época caracterizada por el calor y las lluvias estivales. Un cierre de año con el sello inconfundible del verano tucumano.