Las acciones de Ternium se hunden en medio de una severa crisis laboral que paraliza su producción y genera incertidumbre en el mercado. El gigante siderúrgico vio sus papeles tocar el punto más bajo del mes, cerrando la jornada en 670.5 ARS, una caída del 2.61% según datos de Yahoo Finance. Este retroceso agudiza una tendencia bajista que ya acumula una pérdida del 7.33% en la última semana y un desplome del 17.78% en lo que va del mes. Durante este período, la acción ha fluctuado entre este mínimo y un máximo de 831.5 ARS, reflejando la creciente volatilidad y el nerviosismo de los inversores.
La fuerza impulsora detrás de este colapso es un conflicto interno que ha escalado rápidamente. La decisión de la compañía de suspender la producción y el ingreso de personal en sus plantas ha sido calificada como un "lock-out patronal", provocando un quiebre con la cúpula de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La tensión se ha extendido a toda la cadena de valor, con un paro de acatamiento total por parte de cincuenta empresas contratistas que han lanzado una advertencia directa al CEO del grupo, Paolo Rocca. Fuentes sindicales citadas por Urgente24 advierten que "la gente ahora no tiene nada que perder", anticipando un conflicto prolongado que amenaza con erosionar la capacidad productiva de la empresa.
Este malestar operativo se refleja en los fundamentos financieros de la compañía. A pesar de registrar una ganancia bruta de 300.8 mil millones ARS sobre ingresos de 2,334.84 mil millones ARS, Ternium reportó un preocupante resultado operativo negativo de -145.78 mil millones ARS. Si bien la empresa logró un ingreso neto para accionistas de 16.45 mil millones ARS, la debilidad en sus operaciones principales es una señal de alarma que el mercado no ha ignorado. El desempeño contrasta con el de competidores como el gigante chino Baoshan Iron & Steel, que exhibe un avance semanal del 3.06%, sugiriendo que los problemas de Ternium son más específicos de la empresa que del sector.
El escenario para los inversores se presenta desafiante y dominado por la incertidumbre. A pesar de noticias regulatorias favorables a nivel local, como la prórroga por 12 meses de la quita de retenciones al acero informada por Todo Noticias, estos vientos de cola parecen insuficientes para contrarrestar el impacto de la parálisis productiva. La cotización, en su mínimo mensual, descuenta el temor a que la interrupción de las operaciones siga deteriorando los resultados. La recuperación del valor de la acción dependerá críticamente de una resolución rápida del conflicto laboral, ya que una disputa prolongada no solo afectará los ingresos a corto plazo, sino que también podría comprometer su posición competitiva frente a rivales internacionales.